PROTECCION RESPIRATORIA 

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El aire que respiramos es un factor importante en nuestro estado de salud. Los equipos de protección respiratoria sirven para que los agentes contaminantes y partículas tóxicas que están suspendidas en el aire se queden en los filtros y no penetren en nuestras vías respiratorias. Polvo, humo, gas, o sustancias tóxicas; aspirar este tipo de componentes es perjudicial para la salud de nuestros bronquios, ya que quedan almacenados en nuestro sistema respiratorio y puede causar problemas graves, como irritación, hipoxia y ahogo; en casos extremos, esto puede llevar a daños cerebrales e incluso la muerte.

La falta de oxígeno y las temperaturas extremadamente altas o bajas pueden causar lesiones en las vías respiratorias, por lo que es importante protegerse en situaciones de riesgo.

En la normativa EN 529:2005 relativa a la protección respiratoria, se expone la regulación relativa a la protección de los trabajadores que trabajan expuestos a la contaminación del aire.

Protección contra el polvo y partículas en suspensión

Las máscaras desechables contra el polvo de nuestro catálogo cumplen la normativa de EN 149 : 2001. La normativa europea divide en tres los tipos de mascarillas según la capacidad de retención de partículas de sus filtros.

  • FFP1: para entornos donde abundan el algodón, grafito, hidróxido de sodio y el heno.
  • FFP2: para madera, piezas metálicas, resina, lana de vidrio, semillas, champiñones. También se puede usar para los anteriores.
  • FFP3: para fibras cerámicas, lana de roca, cadmio, cromo, roble, haya, silicio, plomo, amianto. También se puede usar contra todos los componentes anteriores.

Protección contra gases y vapores

En el caso de las mascarillas de media cara y las de rostro completo es necesario utilizar filtros:

  • Tipo A: protección contra los vapores orgánicos, disolventes e hidrocarburos (acetatos, ácidos, acrilato, alcoholes, benceno, butanol, butilglicol, cresoles, gasolinas aromáticas, etanol, tolueno, white spirit).
  • Tipo B: protección frente a gases y vapores inorgánicos (ácidos, bromo, ciurano, dióxido de cloro, fluor, nitroglicerina, sulfuro de carbono...).
  • Tipo E: protección contra ácidos, dióxido de azufre (SO2), gas hidroclorídrico, ácido clorídrico, ácido fluorídrico.
  • Tipo K: protección contra el amoniaco y ciertos derivados de la amina (aziridina, butanamina, hidracina, metilamina...).
  • Tipo P: para utilizar en entornos con polvo y aerosoles sólidos o líquidos tóxicos.


La vida útil de los filtros dependerá de la capacidad de absorber o filtrar que tengan, de la concentración de partículas contaminadoras, del ritmo de respiración del usuario y de la temperatura ambiental. En caso de sentir un olor desagradable, es que la máscara está saturada.