EPIs ¿Qué son y para qué sirven?

EPIs ¿Qué son y para qué sirven?

Entenderemos como EPI (equipo de protección individual) todos los dispositivos o medios que deba utilizar o disponer un trabajador para protegerse frente a uno o varios riesgos laborales que puedan amenazar su salud y su seguridad.

 

Muchos trabajadores son expuestos a múltiples riesgos laborales  que pueden perjudicar su salud,  por lo cual trabajar protegido previniendo los riesgos es muy importante ya que trabajar sin hacer uso de los equipos de protección y las medidas de seguridad necesarias,  podría ocasionar graves problemas para la salud.

 

Las empresas deben tomar las medidas necesarias para proporcionar un entorno laboral saludable que garantice la salud de los trabajadores.

 

La salud en el trabajo

Gran parte nuestra vida la pasamos trabajando ya que muchas horas de nuestro día transcurren en el lugar de trabajo.

Siendo necesario que los entornos laborales sean lugares seguros y sanos que garanticen la salud de todos.

En algunos puestos de trabajo esto es relativamente más sencillo, sirviendo de ejemplo una oficina, donde los riesgos para la salud a los que estaremos expuestos son menores.

En otros trabajos estaremos expuestos a diversos  riesgos, pudiendo ser ambientes explosivos, gases, ruidos, riesgos biológicos, etc.

Entenderemos como riesgo laboral la probabilidad de sufrir un daño originado en el trabajo, pudiendo ser,  enfermedades, patologías o lesiones sufridas resultado de la actividad laboral.

Los EPIs evitan los accidentes laborales o bien, minimizan los daños

Los EPIs (equipo de protección individual) en algunos casos podrán garantizar una total seguridad y en otras ocasiones serán capaces de minimizar las lesiones sufridas tras un accidente laboral, garantizando la seguridad y la salud del trabajador.

Será necesario la formación de los trabajadores en el momento de incorporarse a un puesto de trabajo donde se debarealizar una tarea específica en la cual sean presentes una serie de riesgos para la salud,así como también será necesario la conveniente selección de los equipos de protección y productos apropiados para la prevención de dichos riesgos.

Equipos de protección laboral para nuestra seguridad en el trabajo

En Aubert  somos expertos en EPIS y protección laboral, garantizando la seguridad de los trabajadores. Disponemos de soluciones de protección y todo tipo de EPIs como: guantes, zapatos,botas, y ropa laboral que cumplen las normativas vigentes en calidad e innovación.

Actualmente, en el mercado podemos encontrar una gran variedad de equipos de protección individual, siendo los siguientes  equipos de protección los más habituales:

Vestuario laboral

El vestuario de trabajo o vestuario laboral, actúa como una segunda piel, protegiéndonos de rozaduras y  cortes. También actúa como aislante para nuestro cuerpo, proporcionándonos protección frente los cambios de temperatura.

Guantes de trabajo

Los guantes de trabajo o guantes de seguridad, protegen nuestras manos frente riesgos mecánicos, químicos y térmicos.

Existen diferentes tipos de guantes en función del trabajo que realicemos.

Calzado de seguridad

En función a los riesgos que nos vamos a encontrar, deberemos optar por un tipo de calzado u otro,  zapatos o botas de seguridad, diseñados para proteger los pies de lesiones provocadas por objetos punzantes, objetos pesados, aceites, calorhidrocarburos y al deslizamiento.

Seguridad en altura

Son todos aquellos equipos de seguridad y protección necesarios para trabajar con seguridad en altura o en trabajos verticales, como por ejemplo: arneses, cuerdas, mosquetones, líneas de vida, etc.

Protección auditiva

En función al nivel de ruido al que estemos expuestos, necesitaremos hacer uso de equipos de protección auditivo como cascos, orejeras o tapones, para reducir los efectos negativos del ruido y evitar los daños en los oídos.

Cascos de seguridad

Los  cascos son los equipos encargados de proteger la cabeza frente los impactos derivados la actividad laboral, siendo cascos o gorras de seguridad los más habituales.

Protección ocular y facial

Los ojos y el rostro son órganos delicados, cualquier impacto puede suponer graves lesiones e incluso,  daños permanentes.

En el mercado podemos encontrar gafas de seguridad,  pantallas de soldadura y visores  que están diseñadas para proteger nuestros ojos y rostro.

Protección respiratoria

Los equipos de protección respiratoria, mascarillas, máscaras o semimáscaras,  evitan que los agentes contaminantes y partículas tóxicas que se encuentran suspendidas en el aire pasen a nuestras vías respiratorias garantizando la protección y seguridad de nuestros pulmones.

Reglamento sobre los Equipos de Protección Individua

En 1986 la Unión Europea, la Directiva 89/686/CEE​ del Consejo de Gobierno de 30-11-1989, establece las disposiciones mínimas de seguridad y de salud para la utilización por los trabajadores en el trabajo.

¿Cuáles son las leyes que regulan la elección, el uso y la fabricación de los EPIS?

El Reglamento (UE) 2016/425 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 9 de marzo, relativo a los Equipos de Protección Individual y por el que se deroga la Directiva 89/686/CEE, tiene como objetivo armonizar la normativa de Seguridad y Salud en todos los estados miembros y mejorar las deficiencias y debilidades en cuanto a los EPI, regulando su diseño y fabricación.

Categorías EPIs

La normativa europea determina las tres categorías de riesgo del que el EPI debe proteger a los usuarios:

Categoría I.

  •          Lesiones mecánicas superficiales.
  •          Contacto con materiales de limpieza de acción débil o contacto prolongado con agua.
  •          Contacto con superficies calientes que no excedan de 50 °C.
  •          Lesiones oculares causadas por la luz solar (salvo durante la observación del sol.
  •          Condiciones atmosféricas que no sean de naturaleza extrema.

Categoría II.

  •          Todos aquellos riesgos que no incluyan las categorías I y III.

Categoría III.

  •          Sustancias y mezclas peligrosas para la salud.
  •          Atmósferas con falta de oxígeno.
  •          Agentes biológicos nocivos.
  •          Radiaciones ionizantes.
  •          Ambientes con altas temperaturas cuyos efectos sean comparables a los de una temperatura del aire de al menos 100 °C.
  •          Ambientes con bajas temperaturas cuyos efectos sean comparables a los de una temperatura del aire de – 50 °C o menos.
  •          Caídas de altura.
  •          Descargas eléctricas y trabajos en tensión.
  •          Ahogamiento.
  •          Cortes por sierras de cadena accionadas a mano.
  •          Chorros de alta presión.
  •          Heridas de bala o arma blanca
  •          Ruidos nocivos.