Medidores de CO2 contra el COVID-19

Medidores de CO2 contra el COVID-19

Una buena ventilación en el interior de los establecimientos públicos es una de las recomendaciones más repetidas por las autoridades sanitarias para reducir los contagios de coronavirus.

Los medidores de CO2 informan de la cantidad de dióxido de carbono que hay en el aire.

Gracias a ello podemos saber si la calidad del aire es buena o mala. 

Ante el aumento de casos por coronavirus en España, se estudia implantar nuevas medidas para reducir los contagios por  COVID-19.

Los diferentes Gobiernos estudian la utilización de los medidores de CO2 para combatir, en la medida de lo posible, la propagación del virus en los interiores de los espacios cerrados, siendo muy recomendables en lugares con gran afluencia como, aulas, bares, restaurantes, locales comerciales y oficinas.

Estos sensores, pueden servir para evitar la propagación del virus por aerosoles en los lugares cerrados, donde el contagio es mucho más fácil.

El CO2 se genera en el ambiente por la respiración de las personas, por lo que en los espacios cerrados los niveles de CO2 tienden a incrementarse. 

Gracias a estos aparatos, se puede comprobar si en un lugar determinado hay una buena calidad de aire o si, por el contrario, el aire del espacio es malo.

El medidor de CO2 puede ayudar a prevenir los contagios por la COVID-19, ya que si el resultado de la medición nos informa de que el aire no es puro, sabremos que hay más riesgo de contagio.

La importancia de la renovación del aire

Los niveles aceptables en un espacio interior estarían entre los 500 ppm y 700 ppm (partes por millón), teniendo en cuenta que en el aire exterior es de 400 ppm.

De este modo, cuando el medidor de CO2 marque un valor de 800 ppm o más, la ventilación de ese espacio cerrado sería obligatoria.

 En caso de marcar niveles de 1.000 ppm, habría que ventilar de inmediato y al máximo posible.