Los humos de soldadura y sus riesgos

Los humos de soldadura y sus riesgos

Los soldadores se enfrentan diariamente a los riesgos generados por las sustancias peligrosas con las que trabajan, pudiendo causar la baja temporal por  enfermedad o incluso la jubilación anticipada. Los distintos métodos de soldadura generan diferentes cantidades de humos cuyas concentraciones de sustancias peligrosas puede variar.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (ARC) clasifica los humos de soldadura y la radiación UV derivados de las operaciones de soldadura entre los carcinógenos humanos.

Los procesos de soldadura emiten humos que pueden ser inhalados por los soldadores y las personas que trabajan cerca. La soldadura con electrodo en general desprende la máxima cantidad de humo, seguida del MIG/MAG, la soldadura con plasma y el TIG.

Estudios recientes muestran un mayor riesgo de cáncer de pulmón en soldadores, pero también en otros trabajadores expuestos a humos de soldadura. La información acumulada permite establecer una clara relación causal entre la exposición a los humos de soldadura y la aparición de cáncer de pulmón.

Según I’ARC, la exposición a los humos procedentes de la soldadura también podría estar implicada en la aparición de cáncer de riñón, pero los datos actualmente siguen siendo insuficientes para demostrar una relación causa efecto con otros tipos de cáncer.

La fiebre del soldador

Los humos de soldadura son pequeñas partículas que se forman cuando el metal vaporizado se condensa rápidamente en el aire manteniéndose en suspensión.

Un soldador sin protección o haciendo uso de una protección inadecuada, puede inhalar hasta medio gramo de partículas venenosas durante un turno de trabajo de ocho horas. Este tipo de intoxicación se manifiesta en un primer momento como una fiebre, conocida común mente como “fiebre del soldador” o “fiebre del metal”, es una enfermedad similar a la gripe que dura de 24 a 48 horas. Los síntomas pueden ir acompañados de náuseas, dolor de cabeza y escalofríos.

No existe ningún tratamiento específico y la recuperación suele ser completa.

Normalmente dicha fiebre  es causada por la inhalación de los humos derivados de combustión del zinc, pero el cobre, magnesio y cadmio también son responsables de esta fiebre. La exposición a altas concentraciones de cadmio, puede ser más peligrosa, produciendo irritación grave de los pulmones, edema pulmonar o incluso la muerte.

Hay gases que también son generados por la soldadura, los cuales pueden incluir Monóxido de Carbono (CO), Ozono, Ácido Fluorhídrico y Óxidos Nitrosos.

Cómo protegerse de los nocivos humos de soldadura

Más que nunca es necesario incorporar medidas de protección individuales o colectivas durante las actividades de soldadura, para proteger la salud de los soldadores y las personas que trabajan cerca.

El tipo de protección respiratoria a elegir dependerá de la clase de contaminación que se quiere evitar y de las condiciones del lugar de uso del equipo.

La elección de los electrodos adecuados es un factor determinante, ya que estos  se clasifican según el humo que desprenden. La Clase 1 indica el mínimo peligro, y la clase 7 la máxima peligrosidad.

La ventilación y extracción de los humos en el lugar de trabajo, determina cuanto de los gases producidos por la soldadura permanecerán cerca del área de respiración del soldador. Existen en el mercado numerosas sistemas de aspiración de humos, estaciones móviles, estaciones fijas, campanas extractoras o mesas de aspiración.

Gracias al gran volumen de aire que mueven, pueden aspirar con facilidad grandes nubes de humo, reduciendo tanto el humo como el polvo en el lugar de trabajo, garantizando una zona de trabajo óptima.

Para niveles moderados de vapores, nieblas, humos metálicos y ozono, es más recomendó la utilización de equipos de filtrado individual. Podemos encontrar en el mercado numerosos tipos, equipo motorizado, regulador de suministro de aire, mascarillas reutilizables,mascarillas desechables.

Cuando se suelda acero inoxidable con MIG o MMA, los gases desprendidos contienen partículas de níquel y cromo. Un equipo motorizado con filtro de partículas le ofrece una protección excelente en esta aplicación.

La soldadura con el sistema TIG no suele emitir demasiados humos de soldadura, pero puede generar grandes cantidades de gas de ozono, con una mascarilla desechable para ozono o una mascarilla reutilizable, debería ser suficiente.

Los gases de soldadura procedentes del acero estándar, contienen partículas de óxido de hierro, que puede provocar inflamación crónica de los pulmones. Al soldar con MIG/MAG o con electrodos, emiten humos pesados, lo que significa que es preciso utilizar una mascarilla y disponer de una buena ventilación en el lugar de trabajo. Al soldar acero estándar, se recomienda emplear un equipo motorizado con un filtro de partículas.

La radiación UV emitida durante la soldadura factor de riesgo ocular

La investigación de I’ARC muestra que la radiación ultravioleta emitida durante la soldadura de arco es un factor de riesgo para el melanoma ocular, una forma rara de malignidad del ojo. De acuerdo con los estudios disponibles, las actividades de soldadura por arco aumentan el riesgo de melanoma ocular de 2 a 10 veces.

La radiación UV es una radiación electromagnética y gran parte de los trabajadores están expuestos a este tipo de radiaciones, que en muchas ocasiones este factor no está demasiado bien valorado como factor de riesgo.

Sera necesario la utilización equipos protección individual para los ojos, como filtros para soldadura, gafas de seguridad, con filtro ocular y que estén fabricadas según norma europea EN 169, así como pantallas o mascaras faciales de soldadura según norma europea EN175, protección individual, aportando protección a los ojos y la cara durante la soldadura, de la radiación, arcos voltaicos y salpicaduras. 

Minimizar los riesgos de quemadura

El vestuario laboral confeccionado según norma europea EN11611, minimiza el riesgo de sufrir quemaduras. Es preferible la utilización de prendas de trabajo oscuras para evitar reflejos de las radiaciones, de algodón o cuero, resistentes a las proyecciones.

Los guantes, manguitos, polainas y delantalesde cueroapropiados para soldar, evitaran posibles quemaduras por radiación o proyecciones, en manos, pies, piernas y brazos. Estos deberán cumplir la norma europea EN 407 o la EN 12477 para soldadores, las costuras deberan ser interiores para evitar la retención de partículas incandescentes.

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